El Grupo de Investigación “Salud y Seguridad en la Montaña” se creó con el fin de investigar en la prevención de los accidentes de montaña desde tres áreas íntimamente relacionadas en la persona en su interacción con el medio: Seguridad en la Montaña, Medicina de Montaña y Aspectos Psicológicos relacionados con la Montaña. Contacto: grupossm@gmail.com
Enlaces:

1- Power Point: JRamón_Morandeira-OmManiPadMeHum
Si no puede ver el archivo, enviar correo a grupossm@gmail.com

2- José Ramón Morandeira por Luis Masgrau Gómez, Presidente de la FAM

https://www.dropbox.com/s/eys7x1tff2j7s42/JRMorandeira_Heraldo_8-XI-2012.pdf?dl=0

EXPEDICIONES AL HIMALAYA DEL GRUPO SSM

Expedición Científica Aragonesa "Himalaya 2008"

http://expedicioncientificaaragonesa.blogspot.com.es/

Expedición "Manaslu 2009"

http://grupossm2009.blogspot.com.es/

sábado, 25 de marzo de 2017

CONGRESO INTERNACIONAL DE MONTAÑISMO CIMA2015

El reto que se planteó el Comité Organizador de CIMA2015, fue que el congreso fuera un espacio de reflexión con la participación de especialistas de las diferentes áreas temáticas y de las distintas zonas y culturas del mundo, donde se analizara la situación actual del montañismo y se plantearan las propuestas de acción futuras, los “Retos del montañismo del siglo XXI”. De los 28 retos propuestos en el congreso, y que se presentan como Conclusiones de CIMA2015, resaltan los siguientes:
1- Liderar un proyecto común que aglutine las nuevas modalidades deportivas junto con las tradicionales. 
2- Promover la concienciación y la formación de los ciudadanos y de los organismos públicos en aspectos relacionados con el montañismo.
3- Fortalecer la coordinación entre las organizaciones de montañeros y las administraciones públicas, consolidando los deportes de montaña como motor de desarrollo de las zonas rurales.
4- Convertir las organizaciones de montañeros en un factor de protección del medio natural y colaborar con las administraciones públicas con el fin de obtener regulaciones pactadas.
5- Facilitar la solidaridad de los montañeros con los habitantes de las montañas.
6- Sensibilizar y concienciar a la población sobre la importancia de la prevención y seguridad en los deportes de montaña e impulsar “observatorios de accidentes” implementando protocolos de prevención y seguridad globales.
7- Informar a los deportistas de los riesgos que conlleva una práctica deportiva incorrecta o desmesurada.

Juan Jesús Ibáñez, Isabel Castillo, Pau Pérez, José María Nasarre, Javier del Valle,
Fernando Lampre, Pedro Allueva, Carmen Maldonado y Fernando J. Lahoz.

Publicaciones CIMA2015

martes, 16 de abril de 2013

TIERRA DE AVENTURAS - ARAGÓN RADIO

A partir del próximo sábado día 20, diferentes componentes y colaboradores del grupo de investigación “Salud y Seguridad en la Montaña” participarán, cada 15 días, en el Programa de Aragón Radio dirigido por Vicente Alcaide, Tierra de Aventuras.
Se tratarán diferentes temas relacionados con la Seguridad en Montaña. http://www.aragonradio.es/index.php/mod.programas/mem.detalle/idprograma.14/chk.6e428a5a18263c507c4d6691ef33afb7.html

6- Sábado 29-VI-2013 a las 8.00 h. AM - Antonio Usieto Teniente de la Guardia Civil habla de los “Rescates en Montaña
Puede escucharse entre los minutos 43’45’’ y 51’25’’ del siguiente enlace:
http://www.aragonradio2.com/radio?reproducir=81327

5- Sábado 15-VI-2013 a las 8.00 h. AM - María Antonia Nerín habla de las “Normas de Primeros Auxilios en Montaña
Puede escucharse entre los minutos 34’15’’ y 43’28’’ del siguiente enlace:
http://www.aragonradio2.com/radio?reproducir=80390

4- Sábado 1-VI-2013 a las 8.00 h. AM - Inés Sanz habla de la “Hidratación en Montaña
Puede escucharse entre los minutos 42’40’’ y 51’40’’ del siguiente enlace:
http://www.aragonradio2.com/radio?reproducir=79685
Como Resumen de la Entrevista:
1.- La hidratación depende de la propia persona, y una correcta hidratación disminuye la probabilidad de incidentes, lesiones y accidentes de montaña. Esto es debido a la importancia que tiene el agua en el celebro, bien a nivel del Sistema Nervioso Central como a la hora de gestionar un riesgo rápidamente.
2.- Las pautas principales para una buena hidratación en montaña y alta montaña son:
2.1.- 24 horas antes, consumir 1 litro de agua por cada 1000 kcal. que ingieras de alimento. Debes pesarte.
2.2.- El día de la actividad, 2 horas antes, 500 ml, y si hace calor 1 hora antes 300ml. DURANTE la actividad debes beber a tu ritmo, ANTES de que aparezca la sed, porque si aparece la sed es que estás deshidratado como mínimo en un 2%. La bebida debe estar accesible a golpe de mano, de forma que para acceder a ella no debes interrumpir la marcha. Si la actividad dura menos de 1 hora, la bebida más recomendable es el agua, y si dura más de 1 hora, lo son las bebidas isotónicas.
2.3.- DESPUÉS de la actividad. Te pesas, y calculas el 150% del peso perdido. El resultado en kg. lo pasas a litros, y debes de ingerir al menos, el 150% del peso perdido transformado en litros. Hay que tener en cuenta que la cerveza contiene etanol y está fresca, con lo que su consumo sí que favorece una disminución de la temperatura corporal, pero el etanol, inhibe la hormona (la ADH o vasopresina), con lo que el agua de orina no se reabsorbe al interior del organismo y se elimina en la orina. Dicho de otra forma, el etanol favorece la deshidratación al aumentar la cantidad de orina a expensas de la no reabsorción del agua.

3- Sábado 25-V-2013 a las 8.00 h. AM - José María Nasarre habla de la “La responsabilidad en la montaña y los seguros
Puede escucharse entre los minutos 43’00’’ y 51’50’’ del siguiente enlace:
http://www.aragonradio2.com/radio?reproducir=79334
Como Resumen de la Entrevista:
La responsabilidad civil puede ser la de cualquiera de nosotros, ocasionada por una negligencia o falta de diligencia leve. Si fuese grave, ocasionaría una responsabilidad penal
En principio, cada uno asume el riesgo de la actividad que realiza, pero cuando sucede un accidente se analizará la actividad de quien ha asumido la dirección del grupo, tanto si se trata de un club de montaña como si se trata de una empresa o un grupo de amigos. Ese sería el posible responsable.
Los clubes o federaciones aprovechan la contratación del seguro de accidentes para incorporar a la licencia federativa un seguro de responsabilidad civil. La compañía aseguradora abonaría la indemnización al perjudicado.
Dominan de manera abrumadora en la jurisprudencia las sentencias derivadas de accidentes con niños, lo que lleva a recomendar especialmente que los monitores estén formados lo más posible y la actividad esté cubierta por un seguro.
Lo tratado puede ampliarse en el libro “Responsabilidad civil en deportes de montaña y actividades en la naturaleza”, de reciente edición.


2- Sábado 4-V-2013 a las 8.00 h. AM - Alberto Ayora habla de la “Gestión del Riesgo en Montaña
Puede escucharse entre los minutos 43’00’’ y 52’23’’ del siguiente enlace:
http://www.aragonradio2.com/radio?reproducir=78257
Como Resumen de la Entrevista:
La importancia del factor humano en los accidentes es incuestionable. La mayor parte de los accidentes son evitables pero para ello hay que planificar bien la actividad, y sobre todo aprender a tomar decisiones antes, durante y después de la misma. ¿Y cómo se toman las decisiones? Teniendo siempre claro lo siguiente:
1. Recuerda cuáles son tus objetivos. Hay que saber en todo momento por qué me arriesgo a algo.
2. Para y piensa. Evita la presión temporal. “Las prisas son malas consejeras”. Piensa si lo que haces es por voluntad propia o porque lo hacen los demás...
3. Renuncia si es necesario. Siempre tendrás otra oportunidad si las condiciones son más favorables. La montaña siempre está ahí.


1- Sábado 20-IV-2013 a las 8.00 h. AM - Pedro Allueva habla de los “Aspectos psicológicos relacionados con la Seguridad en Montaña
Puede escucharse entre los minutos 8’00’’ y 24’25’’ del siguiente enlace:
http://www.aragonradio2.com/radio?reproducir=77561
Como Resumen de la Entrevista:
Tres Consejos Psicológicos para realizar una Actividad en Montaña
1- Ser Consciente de los Riesgos que conlleva la realización de la Actividad que vamos a realizar. Por tanto, habrá que conocerla Bien.
2- Ser Conscientes de Nuestra Preparación Técnica y Física y, en su caso, la de las Personas-Grupo con quienes vamos a realizar la actividad.
3- La Decisión de realizar la actividad Siempre es Nuestra. No nos dejamos llevar por el Grupo, ni forzamos a otros para que la realicen.

jueves, 4 de abril de 2013

LUCHA POR TUS SUEÑOS

Muchas cosas han pasado desde la noche del 3 al 4 de noviembre del año pasado en que murió José Ramón Morandeira, un vendedor de sueños que, en los años sesenta, cuando estaba casi todo por hacer en el rescate y la medicina de montaña, dedicó su esfuerzo, inteligencia y tiempo a luchar por la profesionalización del rescate y su medicalización, así como a investigar en el tratamiento de las congelaciones para mejor atender a los montañeros “mordidos por el frío”, como solía decir. Durante los más de cuarenta años que se aplicó en estos propósitos (y otros, como sus pacientes en el Hospital Clínico, la cirugía experimental, o sus alumnos y discípulos), tuvo penas y alegrías, éxitos y fracasos, caídas y remontadas, como cualquiera que lucha por sus sueños. Vivió una vida plena, sin ninguna duda, en la que pudo disfrutar de algunos de esos sueños que se hicieron realidad, y también sufrir por no alcanzar otros. Lo que consiguió, fue gracias a “trabajo y perseverancia”, por mucho que algunos lo llamaran “suerte”, otros dijeran que era “mucho cacique” o se cuestionara sus formas nada “políticamente correctas”. Desde mi vuelta de la Antártida, estoy revisando todos sus escritos para el libro que tenemos en proyecto, lo que me lleva a releer la correspondencia mantenida sobre la profesionalización del rescate, a recordar sus historias sobre las circunstancias de aquella fallida oposición a Profesor Titular de Cirugía en la Universidad de Zaragoza que le llevarían luego a Heidelberg con más de cuarenta años, donde se formó en Cirugía Experimental, a revivir las grandes dificultades y pegas que se le pusieron para conseguir la medicalización del rescate entre los noventa y los primeros dos mil, las interminables gestiones para desarrollar una infraestructura de investigación en Aragón, los viajes a Madrid para conseguir recursos, y un largo etcétera del día a día que la mayoría desconoce. Consiguió mucho, pero también le costó un gran esfuerzo, mucha pelea “contra grandes y pequeños canallas que intentaron conquistarme, imponerse o dominarme con mentirosas promesas y torticeras artes”. Digo esto porque ni las cosas se hacen en dos días, ni es fácil no rendirse cuando todo se pone en contra o se ve uno prácticamente solo. Él fue un gran luchador y un ejemplo a seguir, más aún en tiempos difíciles de pocos recursos.
Cuando consideró que había que dar un giro a su vida, desengañado en lo académico y lo personal, se marchó a Alemania. Contaba con el apoyo de su padre y sus hermanos. Ahora yo, desengañada por muchas cosas, me marcho a Francia. También cuento con buenos apoyos. Seguiré vinculada con la Universidad de Zaragoza, con los CUEMUM y con la montaña, que nadie piense que abandono el frente. Como hizo José Ramón a finales de los ochenta, daré un rodeo para continuar por un camino alternativo. Leía ayer en una carta de su puño y letra que me había escrito hace un tiempo:
Hagas lo que hagas, elijas el camino que elijas, tomes la decisión que tomes, quiero estar siempre a tu lado para ayudarte y apoyarte. Lucha por tus sueños. (…) Quiero que seas tú, con tus defectos y tus virtudes, tus fortalezas y debilidades. Tal como eres. Así te acepto para estar siempre a tu lado: en lo bueno y en lo malo, en lo conveniente y lo inconveniente, en lo oportuno y lo inoportuno. Sé que si soy capaz de transmitirte este deseo, nunca te sentirás sola, aunque tumultuosos océanos de intereses bastardos nos separen. (…) ‘Compañera del alma, compañera, sólo el amor nos une’. Ya lo decía Alberti. (…)
Dicen los psicólogos que exteriorizar los sentimientos cuando se pierde un ser querido, es la mejor forma de elaborar el duelo para afrontar y aceptar su muerte. Por eso, accedí a la sugerencia de Pedro Allueva de escribir para el blog durante el Proyecto Antártida y, en estas últimas semanas, para contar las dificultades de los CUEMUM y los actos celebrados en recuerdo a José Ramón Morandeira. Nunca estamos preparados para afrontar la muerte de un ser querido, a pesar de que la muerte y la montaña entrecruzan sus caminos y los montañeros, quizás, debiéramos estar algo más preparados que el resto de la sociedad. Decía Olasagasti, en un artículo publicado en noviembre de 2010, “Una pasión se siente o no se siente, y comprender esa pasión sin compartirla es complicado” (http://www.semamweb.com/pdf/seguridad/Campo%20Base-XI-2010-Todos%20esperan%20que%20no%20ocurra.pdf). Yo sentía pasión por José Ramón, por su ser, su hacer, su querer y su saber. Cada cual a su manera, sé que muchos compartían esa pasión. Expresar la emoción y los sentimientos es una herramienta que todos debemos aprender a utilizar para liberar el dolor, la soledad y la tristeza que causan la muerte, y así poder ser sustituidos por la serenidad y la esperanza. A todos los que habéis seguido el blog estas quince semanas, GRACIAS. Seguiré con mi proceso, que todavía será largo, pero en la montaña y en el más absoluto anonimato. No ha habido un solo día que no haya llorado varias veces pensando en él. Me voy “à l’autre côté” (al otro lado), a trabajar entre montañas, para los montañeses y los montañeros. Curiosamente (¿casualidad?), a poco más de veinte kilómetros de Gavarnie, donde hicimos José Ramón y yo nuestro primer viaje personal, muy cerca del Vignemale, el Midi, el Balaïtous...
La suerte está echada (Alea iacta est), expresión de Suetonio –historiador romano- y atribuida a Julio César cuando cruzaba el río Rubicón, frontera entre Italia y la Galia CisAlpina. Por eso, “cruzar el Rubicón” es embarcarse en una empresa de inciertas consecuencias; pero –decía JR- “para ganar, hay que arriesgar”. Si el Gobierno de Aragón y la Universidad de Zaragoza se mantienen en su postura, dejaré una reclamación tramitada en el Justicia de Argón por la situación en la que queda el futuro de la medicalización del rescate en nuestras montañas. Además, a través del Campus Iberus de Excelencia, empiezo a trabajar por un Máster de Medicina de Montaña transfronterizo. Así que, ¡¡AHÍ VAMOS!! Siempre adelante, CON FE INQUEBRANTABLE EN EL FUTURO, aunque con el corazón malherido.

MA Nerín
3-4 de abril de 2013

lunes, 25 de marzo de 2013

SENDEROS DE SALUD

En un emotivo acto, organizado por la FEMAD y la SEMED, amigos y montañeros madrileños recordaron a José Ramón Morandeira el pasado 20 de marzo. Asistieron representantes del Consejo Superior de Deportes, de la Guardia Civil y la prensa especializada. Juan Antonio Carrascosa, médico y montañero, Premio Castelló Roca 1999 a la trayectoria en medicina de montaña, habló del trabajo de José Ramón, de su compromiso y su humanidad, pero reivindicó también la medicalización del rescate en montaña y la especialización de los sanitarios en los Cursos Universitarios de Especialización de Medicina de Urgencia en montaña (CUEMUM). Tras ver el cortometraje Un Hospital entre el cielo y la tierra, con el que todos nos emocionamos, el Dr. Carrascosa presentó el libro “Bien de Altura”, un libro solidario para conseguir fondos para la Fundación desde la que se impulsan interesantes proyectos con los montañeros discapacitados, una gran labor para la que están casi sin recursos. Edurne Pasabán dedicó unas entrañables palabras de ánimo y reconocimiento a los montañeros discapacitados, al trabajo de la FEMAD y a las iniciativas planteadas. Para terminar, habló con sentimiento y cariño de José Ramón, al que consideraba un buen amigo y del que siempre recibió entusiasmo y apoyo a su proyecto de los 14 ochomiles y a sus inquietudes. Los hermanos Carrascosa entregaron el Pingüino de Oro 2012 de la FEMAD a la alpinista española, primera mujer del mundo en subir los 14 ochomiles.
Más información: http://semed-femad.blogspot.com.es/

MA Nerín

miércoles, 20 de marzo de 2013

HEROÍNAS

Debe ser porque soy zaragozano, donde además de Excelsa Patrona, tenemos una nómina de heroínas encabezada por Agustina de Aragón, que no la tiene nadie. Así que las heroínas, nos impresionan barbaridad, mientras que a los héroes solemos recibirlos con un escéptico “mira tu lo que se habrá pensado ese; igual se cree que ha hecho algo importante”. Al parecer, aparte de tozudos, resulta que somos así: calzorricas con mujeres bravas, de brazos remangados y en jarras. Que le vamos a hacer. Será cosa de la genética, según algunos dicen. Algo contra lo que al parecer no se puede luchar, porque forma parte de nuestra extirpe. “Casa sin amo malo; casa sin dueña, no existe”. Eso dicen.
Bueno la cuestión es que esta primavera, me tocó pasarla en el Campo Base del Everest y el Lhotse, y como soy tan zaragozano, me quedé encandilado con tres heroínas españolas. Tenían que haber sido cuatro, para completar el póquer de ases; aunque a la cuarta, Marta Alejandre, la primera aragonesa en subir una montaña de 8.000 mts. de altura, se quedó en tierra porque se movieron los macho-men a tope para que no pudiera volar a Nepal, temerosos de que les hiciera sombra y los dejara en ridículo con sus capacidades. Así que, al final, solo fueron tres. ¡¡Pero que trío!!, miembros y miembras, tíos y tías, señoras y señores: Edurne Pasaban, Mª Antonia Nerín e Isabel García.
De Edurne Pasaban supongo que poco más puedo decirles, porque por sus hechos todo el mundo la conoce: ¡¡La primera mujer del mundo mundial en ascender a los 14 ochomiles!! Y qué mujer, señores: alta, guapa, eficiente, gran alpinista, culta, solidaria, magnífica y cumplidora líder, a la que se ha intentado salpicar con miserias que para nada merece. No se lo crean y admírenla como hago yo, al tiempo que cultivo su amistad aún a riesgo de que las lenguas torticeras y arpías de siempre, vayan diciendo que la defiendo de tal manera que “parece mi novia”. ¡Anda ya, hombre!
Mª Antonia Nerín es una médico aragonesa, montañesa de Chía (Ball de Benás), especialista en Medicina del Deporte por la Universidad de Toulouse (Francia) y Máster en Medicina de Urgencia en Montaña por la de Zaragoza, que actualmente dirige dicho Master y asume con efectividad, eficacia y eficiencicia los aspectos sanitarios de las expediciones. Madre amorosa en los mejores años de su vida, es referencia mundial en medicina de Montaña, y motivo de orgullo y satisfacción para aragoneses y españoles y, cómo no, para mi. Bien parecida, montañera y montañesa con grandes capacidades, no podía dejar de atraer la atención de los macho-men que, “mireusté”, le sacuden porque ella no traga con sus estupideces. ¡Qué cosa es la envidia, oye!
Isabel García, Isa para los amigos, es una funcionaria burgalesa que subió y bajó del Lhotse por su propio pie y sin oxígeno en compañía de su marido Robert. Al que cuando se agotó y no podía dar un paso más, ciego por la oftalmía de las nieves, todos abandonaron a su suerte. Menos Isa, claro, que se quedó con él para ayudarle aun a costa de perder la vida y perdiendo por congelación un par de dedos. ¿Y saben lo que contaron sus heroicos y abandonantes compañeros? Pues que estaba loca por hacerlo. Claro que ella, lo que me dijo a mi cuando llegó a mis manos y cuidados, es que lo había hecho por amor y porque era su deber de solidaridad montañera con su compañero. Y no está loca, que según dicen los psicólogos que a consecuencia de este drama les han proporcionado su apoyo, es una mujer extraordinariamente cuerda, sensible, inteligente y valerosa, a la que Robert sabe que le debe la vida en sentido estricto. Aunque llore de vez en cuando, porque para eso es fémina, claro. Comparen ustedes su comportamiento con el del resto de sus compañeros y ya me dirán lo que piensan al respecto.
En fin, no sigo. Puede que sea algo feminata o que, como les decía al principio, mi querencia hacia las heroínas como buen zaragozano, me haga admirarlas en exceso. Aunque no creo. En cualquier caso, les aseguro que son tres señoras a las que uno puede llamar señoras, sin miedo a que le de un ataque de risa al hacerlo.

JR Morandeira
Junio de 2011

sábado, 16 de marzo de 2013

HOMENAJE EN MADRID

La SEMED (Sociedad Española de Montañismo y Escalada para Discapacitados) y la FEMAD (Fundación Española de Deporte Adaptado y Montañismo) organizan el próximo día 20 de marzo un homenaje a José Ramón Morandeira en Madrid (http://semed-femad.blogspot.com.es/). Estas asociaciones tienen la finalidad de facilitar el conocimiento y desarrollo deportivo de las personas discapacitadas en todos los aspectos relacionados con la naturaleza, el montañismo y la escalada a través de la formación la enseñanza, la difusión la investigación medico deportiva y la cooperación de los profesionales y entidades, con el objetivo de lograr su plena integración y rehabilitación.
José Ramón era un gran admirador de su labor y le unía verdadera amistad con los hermanos Carrascosa, además de un profundo reconocimiento a su trabajo con los discapacitados en la montaña. Cuando José Ramón presentó en 2010 la candidatura de Juan Antonio Carrascosa para el Premio Castelló Roca de Medicina de Montaña de la Sociedad Española de Medicina y Auxilio en Montaña-SEMAM (www.semamweb.com), escribió:
Hacer un curriculum médico-montañero completo del Dr. JA Carrascosa, sería prolijo. Pero no albergo la menor duda de que, con arreglo a criterios internacionalmente aceptados, es con mucho el mejor de un médico español al que aún no se haya entregado el Premio Castelló Roca. Aparte de sus logros en España, el Dr. Carrascosa ha participado en más de veinte expediciones a montañas de todas las cordilleras del mundo, y ha sido Presidente de la SEMAM en dos ocasiones, organizando con notable éxito otros tantos de sus Congresos. Pero, sobre todo, es considerado en todo el mundo como el gran referente en promocionar y facilitar con total garantía el acceso de minusválidos y discapacitados al disfrute de los deportes de montaña con un enorme beneficio en todos los órdenes para ellos. Acción esta última que por sí sola, entiendo justificaría con todo merecimiento la adjudicación del Premio A Castelló Roca al Dr. Carrascosa por sus éxitos, dedicación, y altruismo.
Edurne Pasabán participará en el acto y recibirá el Pingüino de Oro 2012 de la SEMED. A la vuelta de Madrid, colgaremos en este blog un texto que escribió José Ramón sobre las ‘chicas’ españolas que estuvimos en el Campo Base del Everest en 2011, que no llegamos a publicar en su momento, para que sea evidente el buen concepto que tenía José Ramón de Edurne y lo que apoyaría la concesión de este premio.

JR Morandeira y MA Nerín
25 julio 2010 y 15 marzo 2013

miércoles, 13 de marzo de 2013

PRESENTACIÓN "Un Hospital entre el Cielo y la Tierra"

Entre los minutos 13'40" y 16'08" del siguiente enlace puede verse el resumen emitido, el 12 de marzo de 2013, por TVE Aragón.

A continuación, artículo publicado por Heraldo de Aragón el 12 de marzo de 2013
Entrevista a Mª Antonia Nerín y Sergio de Uña en TEA FM-Entremixtas 11/03/2013

jueves, 7 de marzo de 2013

UN HOSPITAL ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA

¿Por qué dos profesores universitarios arriesgan su vida, viajan lejos de su familia y prescinden de lo material para montar un hospital en Nepal, y allí salvar vidas?

Esta es la pregunta que vertebra la historia de UN HOSPITAL ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA. Para encontrar una respuesta nos adentraremos en un viaje geográfico, pero también emocional. Un viaje desde el pirineo aragonés al Lhotse, del valle de Benasque al valle del Khumbu; pero, además, un viaje de ilusión y de amor a la montaña.
http://unhospitalentreelcieloylatierra.com/lapelicula.php
El documental “Un hospital entre el cielo y la tierra” está articulado alrededor de la larga experiencia de Aragón como tierra pionera y referente en todo lo relacionado con la asistencia a los enfermos y accidentados en montaña. Una experiencia que arranca hace siglos, ya que Aragón creó, desde sus inicios como Reino, toda una infraestructura asistencial y de rescate, para atender a quienes recorrían sus caminos. Ese era sin duda el objetivo de Ramiro I (1035-1063), primer rey de Aragón, y de su hijo y sucesor Sancho Ramírez, al encomendar a las Órdenes Militares del Hospital de los Pobres (Hospitalarios) y del Templo de Salomón (Templarios) de Jerusalén, una especie de Guardia Civil de su tiempo, la seguridad, en el más amplio sentido, de los caminos de su Reino. Era Aragón un territorio vertebrado por la cordillera pirenaica y no por el río Ebro, como ocurre ahora. Así que no es de extrañar que los hospitalarios, se dedicasen a construir una serie de Hospitales y Hospicios (entendidos tanto en el sentido de atender enfermos y accidentados como en el más elemental de hospiciar u hospedar), a uno y otro lado de los grandes puertos de montaña (a una jornada de marcha) por los que atravesaban los principales caminos y vías de comunicación del Reino. Pero los usos de la montaña cambiaron y con la llegada del montañismo como actividad lúdica, las gentes ya no se limitaron a atravesar la cordillera pirenaica por los caminos establecidos durante siglos para actividades comerciales, militares, de peregrinaje o simple tránsito, sino que se internaron en las montañas ansiosas por subirlas. La explotación masiva del turismo y los deportes de montaña, hizo necesaria la profesionalización y adecuación de los equipos de rescate, medicalizando tanto a ellos, como a los refugios y otras instalaciones de montaña. Es a una nueva “Orden militar”, la Guardia Civil, la encargada -como mil años antes lo fueron “los hospitalarios”- de la seguridad de los caminos de su territorio. Su doble misión como rescatadores y policía judicial, pronto se manifestó fundamental en estos menesteres, llegando en pocos años a ser considerados como uno de los mejores servicios de rescate en montaña del mundo.
Faltaba la medicalización y para ello, era preciso formar a médicos y enfermeros adecuadamente, para que fuesen capaces de acompañar con garantías a los equipos de rescate. Nacieron así, en un esfuerzo solidario y conjunto de todas las instituciones implicadas (Gobierno de Aragón, Guardia Civil, Universidad de Zaragoza y Federaciones Española y Aragonesa de montañismo), los Cursos Universitarios de Especialización en Medicina de Urgencia en Montaña (CUEMUM) y el Master en Medicina de Montaña que de él deriva, en el que desde hace 17 años, se forman los profesionales sanitarios que medicalizan el rescate en montaña no solo en Aragón (a través del grupo de montaña del 061), sino en toda España y otros lugares del mundo.
Este es el que se llama “el modelo aragonés de rescate en montaña”, que se quiere exportar a otras Comunidades Autónomas españolas y a Nepal, otro País de Montañas, a través de la Fundación Pasang Lhamu del citado país.
Las antiguas Clínicas de la Facultad de Medicina de Zaragoza vieron nacer, a finales de los años 60 del siglo XX, un grupo especializado en la patología de la montaña que, andando el tiempo, jugaría un papel protagonista a nivel mundial. Don Ricardo Lozano Blesa, Catedrático de Cirugía de la Facultad de Medicina de Zaragoza entre 1953 y 1976 era, además de un magnífico cirujano y Jefe de Servicio de la especialidad en aquellas clínicas, un gran aficionado a la montaña. Esta afición que compartía con otros miembros de su familia, quizás por aquello de que “en Aragón, el que no es montañés es montañero”, le llevó a ser uno de los socios fundadores del Club Montañeros de Aragón en el año 1929, primer Club de Montaña creado en Aragón, al objeto de facilitar y propagar el conocimiento y estudio exacto de las montañas aragonesas, procurando el fomento y desarrollo de la afición a la montaña y sus deportes. No es de extrañar que en este contexto, Don Ricardo se esforzase por estimular entre sus jóvenes colaboradores la inquietud por la entonces incipiente medicina de montaña. Algo que caló especialmente en el Dr. JR Morandeira, entonces un joven médico y montañero, que asumió ya en aquellas Clínicas de la Facultad de Medicina la preparación de los aspectos médicos de las primeras salidas organizadas (entonces expediciones) de los aragoneses a montañas extraeuropeas (Atlas-68, Hoggar-70, Taurus-74, Huandoy-77).
Las inquietudes de Don Ricardo en el campo de la medicina, le llevaron a conseguir, durante su etapa de Rector accidental en 1972, la construcción en Zaragoza de un nuevo Hospital Clínico de mil camas, en sustitución de las obsoletas “Clínicas” de la Facultad. Este Hospital, que hoy ostenta merecidamente su nombre, fue inaugurado en 1975 y asumió desde el primer momento las inquietudes ya citadas en medicina de montaña. Así, los miembros de la primera expedición aragonesa al Himalaya (Baruntse-80), fueron examinados contando con los mejores medios de la época, antes y después de la expedición, en el nuevo Hospital Clínico Universitario, que asumió también su medicalización sobre el terreno. La expedición fue todo un éxito. Se abrió una nueva vía de ascensión en aquella montaña -Arista de los aragoneses- y se marcó el camino de la importante actividad lograda por los aragoneses en el Himalaya durante estas tres últimas décadas (1981-2011). Desde entonces, el montañismo aragonés ha contado con el apoyo técnico y profesional, así como de material sanitario, del Hospital Clínico Universitario “Lozano Blesa”, muy intensificado en las dos últimas décadas en los aspectos preventivos, formativos y asistenciales.
El prestigio conseguido en este campo por el Hospital Clínico, ha rebasado nuestras fronteras, llevándolo a ser considerado como “hospital de referencia” en todo el Estado Español, Europa y Sudamérica para el tratamiento de las congelaciones, patología de la que cuenta con más de cuatrocientos casos. Los facultativos del equipo multidisciplinar que atienden a los alpinistas son autores de decenas de publicaciones al respecto, tanto nacionales como extranjeras destacando, entre otras, sus aportaciones al empleo de la RMN para el control de las alteraciones producidas en el cerebro humano por la exposición repetida a la hipoxia de la gran altitud, el empleo de la gammagrafía isotópica para el diagnóstico precoz de las congelaciones, o las técnicas de reconstrucción de la mano tras las amputaciones consecuencia de las congelaciones. Además, se ha realizado el estudio y control médico de más de una veintena de expediciones a las montañas más altas del mundo, entre los que se incluyen casos tan singulares y específicos como la estancia de Fernando Garrido en la cima del Aconcagua para batir el récord mundial de permanencia en altura. Todo lo cual ha sido motivo, además de las publicaciones, de la celebración de varios Congresos Nacionales específicos sobre Medicina de Montaña, de uno internacional y de la única reunión celebrada en España por la Comisión Internacional de Socorro Alpino (CISA-IKAR), máxima autoridad mundial en todo lo relativo a la asistencia a los accidentados en montaña. Profesionales de los servicios implicados del HCU en el seguimiento de los alpinistas, junto con otros expertos forman parte del Grupo de Investigación Salud y Seguridad en la Montaña, reconocido por el Gobierno de Aragón en 2008, de carácter multidisciplinar, pionero en España, con capacidad para abarcar, desde el ámbito de la Investigación Científica, la Aplicación Práctica y la Formación, los aspectos físicos, psíquicos, deportivos, asistenciales, de prevención y formación, seguridad y riesgo, y alto rendimiento de los usuarios de la montaña.
El Hospital Clínico Universitario de Zaragoza, consciente de la importantísima labor formadora que como Hospital Universitario tiene asignada, ha completado la divulgación de sus hallazgos asistenciales y de investigación con la formación de especialistas en la materia, de los que se beneficia el resto de España. Los profesionales de los servicios que colaboran en estas tareas participan también como profesores en el Máster en Medicina de Montaña y de la Extrema Periferia, Estudio Propio de la Universidad de Zaragoza, transfiriendo a los alumnos los avances y conocimientos adquiridos. Este Máster está reconocido como de interés estratégico para la Comunidad Autónoma.
Durante 2011, se rodaron las imágenes en Astún y Nepal, con equipos de cinematografía digital con una resolución de 4,5K (más de 4 veces el HD) y audio estereofónico de sonido ambiente directo. Equipos tecnológicos y humanos de Aragón que se probaron por primera vez en las condiciones extremas del Himalaya del Nepal. Se rodaron más de 35 horas con tecnología RedOne, para montar una película de hora y veinte minutos. Por cuestiones de financiación, de momento, sólo se ha podido hacer un cortometraje de 18 minutos, con entidad propia, pero que a su vez es un avance de la película-documental cuya edición y producción está a la espera de un patrocinador. Es obra del director y realizador aragonés Javier Calvo y del director de fotografía Sergio de Uña, a partir de una idea de José Ramón Morandeira y Mª Antonia Nerín. Se ha financiado desde los CUEMUM (Cursos Universitarios de Especialización en Medicina de Urgencia en Montaña) de la Universidad de Zaragoza y con el patrocinio del Departamento de Industria e Innovación del Gobierno de Aragón, que ha apoyado con 15.000 euros esta iniciativa a través del Instituto Aragonés de Fomento (IAF).
En el documental participan alpinistas españoles de prestigio internacional (Edurne Pasabán, Juanito Oiarzabal, Carlos Soria, entre otros), médicos aragoneses, rescatadores y nativos sherpas que exponen su visión personal sobre la montaña, los montañeses y el montañismo.

JR Morandeira y MA Nerín

El Consejero de Industria e Innovación del Gobierno de Aragón y presidente del IAF, Arturo Aliaga, presentará el cortometraje el lunes 11 a las 11 de la mañana en el Centro de Tecnologías Avanzadas del Gobierno de Aragón. El acto será también un homenaje al recientemente fallecido José Ramón Morandeira. Habrá una segunda proyección el mismo lunes 11 a las 19 horas.

lunes, 4 de marzo de 2013

Y VAN CUATRO

Son ya cuatro meses sin José Ramón. La tónica de estos 120 días ha sido de mucha soledad, profunda pena, ríos de lágrimas y lucha sin cuartel en demasiados frentes para las fuerzas que me acompañan. Probablemente haya salvado el Máster -aunque tardemos unos meses en empezar-, pero estoy gravemente touchée y difícilmente me recuperaré. Quizás por aquello de “yo soy yo y mis circunstancias” que decía Ortega y Gasset, y que JR adaptó como “yo soy yo y quienes me habitan”. Pues a mi, hasta que me muera, me habita José Ramón Morandeira.
En enero, el día del aniversario de su muerte (¿casualidad?), La Oreja de Van Gogh estrenaba la canción de “Otra vez me has sacado a bailar”. Como andaba por la Antártida sin conexión con el mundanal ruido, no la oí hasta estar de regreso en Zaragoza y poner la radio. Me sobrecogió la letra porque está como “hecha a medida” para explicar nuestra historia:

Tú serás el tiempo y el lugar 
de un verano nada peculiar 

En pleno amanecer de mi desilusión 

Tú me pellizcaste el corazón 

Como imaginar que ibas a curar mis penas 



Y el amor ronda desde entonces por mi habitación 

Una golondrina ha vuelto a mi balcón 

Otra vez la vida me ha sacado a bailar 

y quiero bailar 

Poco a poco tú 
vienes sólo a verme si me miras tú 

He vuelto a ponerme mi vestido azul 

Y mi boca sólo habla de ti 

Se muere por ti 



Tú serás esa debilidad que me atrape cada anochecer 

Tu risa a contraluz 

Mis dos copas de más 

Y probé tus labios por probar 

Como imaginar que ibas a curar mis penas 



Y el amor ronda desde entonces por mi habitación 

Una golondrina ha vuelto a mi balcón 

Otra vez la vida me ha sacado a bailar 
y quiero bailar 

Poco a poco tú 
vienes sólo a verme si me miras tú 

He vuelto a ponerme mi vestido azul 

Y mi boca sólo habla de ti 

Se muere por ti 



Mi soledad se derritió entre tus dedos 

Ven a deshojar la madrugada y a ser feliz 

Sin miedo 



El amor ronda desde entonces por mi habitación 

Una golondrina ha vuelto a mi balcón 

Otra vez la vida me ha sacado a bailar 

Y quiero bailar 

Poco a poco tú 
vienes sólo a verme si me miras tú 

He vuelto a ponerme mi vestido azul 

Y mi boca sólo habla de ti 

Se muere por.. 

Y el amor... 

Nanananana... 

A mi balcón... 



Se muere por ti 

Me muero por verte 

Se muere por mí

Se puede decir que “bailamos” en todo tipo de pistas, los más variados estilos, en muchos espectáculos, mucho tiempo, al son de músicas que nunca hubiéramos pensado poder bailar… me pellizcó el corazón, curamos nuestras penas, nos ilusionamos juntos, me moría por él y él se moría por mi… Le faltó poder gritarlo a los cuatro vientos, que era lo que más deseaba –aunque los amigos más próximos sí que estaban al corriente-. Por eso, el día de su funeral hice público el amor que compartíamos, porque así lo quería hacer José Ramón y porque fue la razón de su vida en sus últimos tiempos. Tristemente, la noche del 3 al 4 de noviembre se acababa el baile de repente y la golondrina dejaba nuestro balcón. Cierto que ni él era perfecto, ni lo soy yo; tuvimos que esforzarnos para coger el mismo paso. Nos conocíamos hacía casi veinte años; precisamente porque éramos muy conscientes de nuestros variopintos defectos y nos queríamos “a pesar de ellos”, el amor cuajó. Sin avisar. Nos cogió por sorpresa. Pero vivir es explorar las oportunidades que nos da la vida. Valió la pena. Y, por suerte, el amor verdadero trasciende la muerte. Cierto es que no lo veremos más, no nos contará historias, no nos mirará a los ojos, no nos besará, ni nos abrazará, pero si lo llevamos en el corazón, podemos decirle muchas cosas y sentirlo con nosotros. No consiste en rodearse de cosas, que no llenan los vacíos y acaban asfixiando. Personalmente, lo que me llena el alma y el corazón, lo que me sirve para “seguir adelante con fe inquebrantable en el futuro” es la nana que me recitaba cuando estaba en la UVI del Clínico ingresada, aquel amanecer en Pokhara viendo el Manaslu, el Dhaulagiri y el Annapurna, el olor de la montaña en la última excursión –cuando fuimos a Bachimaña-, o las bromas que hicimos escogiendo una Bergsteiger Frau en Oberammergau, la emoción con la que me enseñó el Machhapuchhare por primera vez, las tardes de chimenea, las discusiones inteligentes mientras hacíamos kilómetros en coche, los tentempiés de jamón de Teruel en Calamocha, cómo hacía los ramos de rosas y margaritas en el jardín de Chía, su entrega en la consulta de Samagaon, los comentarios a los artículos de Pérez Reverte, ese fin de año en Albarracín, los cafés en el j-35, la noche en el Annapurna cuando casi se me muere de edema cerebral, la luz de Santiago de Compostela cuando nos hicimos aquella foto, sus penas de los últimos meses, las conferencias que dábamos al estilo “Jota de picadillo”, sus preciosos ojos en los míos, las poesías que me escribió… tantos y tantos detalles que son lo que lo hacían tan especial, extraordinario, único e irrepetible. Por todo esto sé que “él me habita” y que lo que compartimos fue “amor verdadero”.

MA Nerín
3-4 de marzo de 2013

domingo, 3 de marzo de 2013

DE ARAGÓN AL MUNDO


Entrevista sobre el Proyecto Antártida en Tierra de Aventuras, un programa de Aragón Radio (entre los minutos 31:50 y 45:15) del pasado sábado 23 de febrero, ya disponible en la web:
http://www.aragonradio2.com/radio?reproducir=74584
Me contaba Clara anoche:
Hola!!! Por fin consigo conectar el ordenador!!! Acabo de entrar en el hotel de estar todo el día por ahí. No he conseguido cambiar los billetes, está todo lleno, así que mañana sábado me voy a las 6 de la mañana ¡¡¡¡a las torres del Paine!!!! Yo solica. He ido al super, me he comprado mi comidica... y ale, ahí que me voy mañana. El domingo aprovecharé para descansar y terminar de comprar regalitos y a las 4 de la mañana del lunes me recogen para ir al aeropuerto.
¡¡En Punta Arenas genial!! Ayer por la noche me reí mucho. Hoy no he visto a casi nadie. He comprado cosillas y demás. La reincorporación a la vida está llena de sensaciones curiosas y más bien agradables. Los coches, las calles, que te pregunten en un bar qué quieres tomar y pagarlo, miles de caras desconocidas por la calle... la verdad que son sensaciones que no tienes de normal, por lo acostumbrado que está uno. Todavía sigo algo fuera de onda y no termino de engancharme al carro social, aunque mi whatsapp va ya al 100%... su dueña no está todavía para manejarlo demasiado, ¡¡¡ necesito un periodo de adaptación!!!

C Morandeira y MA Nerín
2 de marzo de 2013

viernes, 1 de marzo de 2013

DE NUEVO, LA CIVILIZACIÓN

¡¡¡¡¡¡Estamos en Punta Arenas!!!!!! pero no consigo conectar mi ordenador al wifi!!!! Llegamos anoche a las once, ¡¡¡¡qué sensación cuando pisé suelo en Punta Arenas!!!! ¡¡Cómo volver al mundo real!!
Ayer jueves esperábamos una ventana entre las 2 y las 4 de la tarde. Por la mañana, un grupo hemos ido caminando hasta el "pueblo" de Rey Jorge, donde está la base Rusa, las chilenas... La tiendilla donde venden cosas no han podido abrírnosla, qué pena. Hemos entrado en la base rusa, donde están alojados los búlgaros. Nos hemos reído. Se me ha olvidado el pasaporte para sellarlo en la base rusa!!! jo.... Hemos subido a la Iglesia, muy chula. Súper-decorada y con de todo colgado por las paredes. Parecía que volábamos a primera hora de la tarde y se llevaron en zodiac las maletas, porque a las 3 salía el primer grupo al aeropuerto y a las 4 el otro grupo, pero... el avión seguía en Punta Arenas a las seis de la tarde!!! Así que de nuevo todos en el comedor a la espera de noticias.
Mientras esperábamos, estuve un rato con el médico, un chico intensivista de 31 años muy majo. La gente empezaba a estar un poco aburrida, había niebla y la espera se hacía un poco pesada; más aún cuando tienes ganas de hotel, de civilización... aunque hemos estado muy cuidados. Por fin, antes de las ocho, nos movilizaron a todos para ir al aeropuerto!!!!!

C Morandeira
1 de marzo de 2013

jueves, 28 de febrero de 2013

A VUELTAS POR LAS SHETLAND DEL SUR

Ayer martes 26 de febrero, era el día previsto de cierre de la Base Juan Carlos I. El Hespérides recogía a todos los técnicos y científicos a primera hora de la mañana para llegar por la noche a la isla Rey Jorge, donde un avión los llevaba a primera hora de hoy a Punta Arenas. Como hace unos días que se habían quedado sin conexión con el servidor del CSIC, Clara y yo hablamos por teléfono vía satélite el domingo. Desde entonces, no había tenido noticias de Clara, a pesar de que le había enviado varios mails. El último este mediodía, en el que le preguntaba si ya habían “entrado en la órbita terrestre” porque, aunque la Antártida esté en la Tierra, es como estar en otro planeta. A las 22 horas de hoy miércoles, me ha llegado un correo de Clara:
¡Por fin puedo escribirte unas letras! ¡¡Sigo en la Antártida!!! No te lo vas a creer, pero estamos en Base Artigas, la base Uruguaya de isla Rey Jorge.
Los últimos días han sido una locura. Cerrar la base tiene su aquel y ha sido un no parar. La niebla no nos ha abandonado hace días y nos quedamos sin correo electrónico. Ayer por la mañana nos recogía el Hespérides. Nos levantamos a las 7 y sobre las 7.10 se apagaron los motores. A contra-reloj cerramos los últimos módulos, desayunamos y bajamos las maletas a la playa donde estábamos preparados para subir al Hespérides a las 8.30 h. Estaba previsto que recogieran primero a los búlgaros. Como sabes, la playa búlgara es complicada y había más olas que de costumbre. La recogida fue toda una odisea. En un momento, las dos Zodiac del Hespérides quedaron una llena de agua y la otra inutilizada en la playa con varios búlgaros a remojo. Bajaron una tercera Zodiac al rescate. Finalmente, consiguieron embarcar a los búlgaros y vinieron a por nosotros, pero la espera se hizo muy larga y pasamos bastante frío. Teníamos todo cerrado y ¡¡¡estuvimos esperando hasta la una!!!
Subimos al Hespérides y nos colocaron en la cámara de oficiales nº1. En esa cubierta hay varios camarotes para dos personas, donde dormiría una tercera en el suelo (los búlgaros) y a los 15 de la base Juan Carlos I nos acomodaron en el suelo de la cámara con esterillas y sacos que nos dieron por la noche. Como siempre, en el barco nos trataron muy bien. Estando 140 (la capacidad máxima es de 94) imaginas el jaleo, pero la verdad que con tres turnos de comida y cena y con lo grande que es el barco, no ha resultado agobiante.
Saludé a Tony y a Ángel (enfermero y médico del Hespérides) y a Marta, la médico de Gabriel de Castilla. El momento en que te encuentras con gente de tu gremio y en la Ántártida.... ¡¡no tiene precio!! ¡¡Encantadores!! Te mandan recuerdos. Hicimos la radiografía del dedo de Jordi que, efectivamente y como ya te había comentado, tiene una pequeña línea de fractura sin desplazamiento. Tampoco hubiera cambiado el tratamiento el haber tenido antes la confirmación de la fractura.
La espera en el barco se ha hecho larga. Dormir, no hemos dormido mucho, pero ha sido divertido todos en el suelo con nuestros sacos. A las 12 nos desembarcaban en Rey Jorge para coger el vuelo a Punta Arenas, pero finalmente nos han avisado que el avión no volaría hoy por malas condiciones meteorológicas. El Comandante y el Segundo nos han reunido en la cámara de oficiales y nos han explicado la situación y las posibles alternativas. El barco no podía esperar hasta mañana, a ver si volábamos o no. Finalmente, los que tenían previsto vuelo desde Ushuahia se han quedado en el barco y cruzarán el Drake con ellos, aunque vayan algo apretadillos. Los otros 25 que volamos desde Punta Arenas hemos desembarcado en la base Uruguaya, en Rey Jorge, en espera de que algún avión pueda venir a buscarnos. Creen, y esto está lleno de "mentes", (posiblemente, probablemente, esperanzadamente...), que sobre las 6 de la mañana podríamos volar hacia Punta Arenas, pero no es nada seguro.
Por el momento aquí estamos, en la Antártida, en la Isla Rey Jorge, ¡¡en la base Uruguaya!! Nos han acogido de una forma excepcional. La base es muy bonita y sobre todo, acogedora, nada que ver con nuestra base, nuestros barracones de obra, nuestro escaso espacio de reunión... ¡¡si hubiéramos tenido esto en la base!!... Tenemos cama y baño en la habitación!! Y la comparto con una chica!!!
La vuelta está siendo larga y entretenida, no veo el momento de llegar a la habitación de hotel de Punta Arenas (¡¡llevo varios días sin poder ducharme ni cambiarme de ropa!!), ni de llegar a casa, pero sigo viendo cosas nuevas y está siendo una experiencia única!!! La gente está relajada, y no queda otra que esperar que alguien nos recoja. Te mando un par de fotos.
Mi primer impacto de vuelta a la realidad fue ¡¡¡ver el icono de Google en el ordenador!!! ¡¡Nunca pensé que me impactara tanto!! Y el segundo gran impacto... cuando me he sentado en el sofá de la base Uruguaya, ¡¡¡un sofá....SOFÁ!!! Todo un lujo.

C Morandeira y MA Nerín
27 de febrero de 2013

lunes, 25 de febrero de 2013

HOUSTON, TENEMOS UN PROBLEMA DETRÁS DE OTRO

Hacía varios días que no tenía noticias de Clara. Hoy, por fin, hemos podido hablar por teléfono vía satélite. Siguen todos bien, terminando de recoger con niebla, frío y varios problemas que han dificultado las tareas. El enlace con el servidor del CSIC en Barcelona no funciona hace días y no hay correo electrónico, el frío ha hecho que la bomba de agua ubicada en el río se descebe y que no haya habido agua corriente en la base (baños, duchas, cocina) hasta hoy que, con la niebla, se ha fundido nieve y han conseguido tener agua.
El sábado a las cinco de la mañana iniciaron las maniobras de carga con el Hespérides para empezar a desalojar la base, un ir y venir de cajas, bidones y contenedores durante varias horas. Durante el trasiego de carga, Adolfo se dio un golpe considerable que, con reposo y tratamiento ha ido mejorando. Resumiendo, estos días han tenido un problema detrás de otro; aunque no tan graves como los del Apolo 13 y comprometer su regreso. El martes 26 de febrero cargarán los equipajes y las últimas cajas en el Hespérides para iniciar el viaje de vuelta ¡¡con muchas ganas y entusiasmo de reencontrarnos con la familia y los amigos!! Me dice Clara.
Aquí también tenemos un problema detrás de otro o, mejor dicho, uno encima de otro por aquello de ”A perro flaco, todo son pulgas” o “Las desgracias nunca vienen solas”. Confiamos en que las reuniones de esta semana puedan arrojar algo de certidumbre sobre la situación del Máster ya que, las palabras amables y los buenos propósitos que nos han manifestado unos y otros hasta ahora no son suficientes para garantizar su continuidad. También dice el refranero “Al peligro, con tiento, y al remedio, con tiempo” que significa que las dificultades deben abordarse con precaución y buscar soluciones sin prisas y con prudencia. Y, por supuesto “A Dios rogando, y con el mazo dando”, porque está claro que en esta vida, se alternan la dicha y la desgracia: “A días claros, oscuros nublados”, o “A tres días buenos, cabo de mala estrena” o “Alegrías, antruejo, que mañana será ceniza” (antruejo son los tres días de carnaval).

MA Nerín
24 de febrero de 2013

viernes, 22 de febrero de 2013

DECEPCIÓN

En cinco días, el Hespérides recogerá a los militares y civiles que se han ocupado de la campaña antártica 2012-13 tanto en isla Decepción (Base Militar Española Gabriel de Castilla) como en isla Livingston (Base Civil Española Juan Carlos I y Base Búlgara). Así que casi puedo hablar de uno de los peligros menos evidentes, la caldera de isla Decepción. La isla se formó como consecuencia de una rápida y brusca erupción hace cientos de miles de años. "El volumen de magma que expulsó el volcán se corresponde con un disco de unos ocho kilómetros de diámetro por un kilómetro de profundidad", explicaba en 2011 Joan Martí, investigador del CSIC. En el interior del volcán, donde está la cámara magmática, se produjo una pérdida de presión brusca y se hundió la cima. Por eso, esta isla tiene forma de herradura. La caldera de Decepción, actualmente ocupada por el mar, es una de las más activas en la Antártida. En los dos últimos siglos se han registrado más de veinte erupciones; la última en 1970. Concretamente, en 1967 Argentina difundía "Sobre la bahía y las playas de la isla Decepción, improvisadamente cae una lluvia de piedras". La erupción volcánica destruyó las bases chilenas Gutiérrez Vargas, Pedro Aguirre Cerda y la base británica. El piroclasto negro que cubre toda la isla le da un cierto aspecto de “paisaje lunar” con glaciares. Los científicos del CSIC manifestaron en 2011 que, en caso de erupción, sería similar a la que se produjo en Islandia en 2010, con grandes nubes de ceniza. Lo cierto (y por no asustar a amigos y familiares) es que se hacen controles periódicos de la actividad sísmica por lo que, es poco probable que coja desprevenidos a los expedicionarios antárticos.
Decepción tiene forma de herradura, con un diámetro de unos 15 km y una gran bahía en su interior (Bahía Foster), a la que se accede desde mar abierto por una estrecha entrada de 150 metros, los Fuelles de Neptuno. Y ya que estamos a punto de cerrar la campaña, no está de más recordar que la tradición antártica española dice que al pasar por los Fuelles, de vuelta a casa, hay que brindar con cava para volver a la Antártida. Hay varias lagunas termales, lo que hace que la temperatura del agua de la bahía sea superior a la del mar exterior y que la temperatura de la isla sea algo más agradable. Todas estas características permitieron que fuera un puerto natural protegido especialmente valorado por los balleneros y cazadores de focas de principios del siglo XX, cuando había tres compañías balleneras instaladas en la isla, dos noruegas y una chilena. Actualmente, que no hay cazadores de focas ni ballenas, son los trasatlánticos de lujo los que fondean en Bahía Foster para que los turistas visiten las antiguas factorías y las pingüineras. El nombre de Decepción fue porque se pensaba que la isla guardaba tesoros de piratas que, supuestamente, nunca se encontraron. Claro, que igual fue sólo una táctica disuasoria de algún listillo.
Aislamiento, hipotermia, congelaciones, caída en grietas, hombre al agua, animales marinos y erupciones volcánicas. ¡¡A la Antártida no le falta emoción!!

MA Nerín
21 de febrero de 2013

miércoles, 20 de febrero de 2013

NO HAY NADA NUEVO BAJO EL SOL

El pasado fin de semana me compré dos libros geniales en una librería de viejo: La montaña (1967), de Maurice Herzog, y Alpinismo español en el mundo (1980), de José Mª Azpiazu. En éste último (el primero me llevará más tiempo leerlo), el autor hace un recorrido por la historia de las primeras expediciones extraeuropeas en las que participaron españoles. No estarán todas, ya que debió ser una labor de chinos recoger toda la información en la década de los setenta, cuando no había internet, ni SMSs, ni WhatsApps, pero es una recopilación bastante extensa. Lo compré tras un vistazo rápido del contenido porque, aparte de que es bueno conocer los antecedentes para escribir la historia, salen reseñadas algunas de las primeras expediciones de José Ramón, no todas: Taurus 1974 y Baruntse 1980. Como decía siempre en las conferencias, era un “histórico”. De hecho, fue uno de los protagonistas de los inicios del alpinismo español.
Como el libro está editado en 1980, no hay mención de las bases antárticas españolas, porque se establecieron en los años ochenta, aunque sí habla de las primeras incursiones (1953, 1957, 1972, 1973 y 1975) a diversas estaciones científicas de la época. Me permito reproducir un párrafo publicado en el libro, que está sacado de la revista “Muntanya” nº 3 del CEC (Barcelona, abril 1954, pág. 71): (…) Argentina, Chile e Inglaterra tienen establecidas bases meteorológicas en dicho continente [Antártida], en las que los científicos llevan a cabo estudios sobre meteorología, galciología, oceanografía y todas aquellas ramas científicas de interés en las regiones polares. Oriol Doménech ha adquirido un justo renombre por la arriesgada travesía de setenta kilómetros en trineo para acudir en socorro de un accidentado de la base chilena Arturo Prat, consiguiendo salvar la vida del enfermo amputando la gangrena de la extremidad afectada. (…)
Todo esto viene a cuento de que “No hay nada nuevo bajo el sol” (Eclesiastés 1:9), aunque se ajusta mejor el “No hay nada nuevo bajo el sol, pero cuántas cosas viejas hay que no conocemos”, de Ambrose Bierce, irónico a la par que sarcástico escritor y periodista norteamericano del siglo XIX. Pues eso, que estar en la Antártida tiene su mérito (y su encanto), pero que antes que nosotras, otros médicos estuvieron en la Antártida. Vaya a ser que nos creamos que somos los primeros en hacer algo o que hemos inventado la pólvora o como escenifica Calleja para echarle cuento a sus aventuras, que vende mucho el dramatismo televisivo para la cosa del share (cuota de pantalla): “no ha llegado nadie hasta aquí…, lo intentaron otros y murieron…, nosotros estamos a punto de desistir…” Por eso, decía JR al principio de todas sus conferencias sobre los aspectos históricos, ya fueran del montañismo, el rescate en montaña, la medicina de montaña o la cirugía experimental: “Olvidando los antecedentes no se hace historia, o se hace una historia falsa, pero esa es otra historia”. Y se sabía muy bien la historia, aunque disfrutaba adornándola. Está claro que hubiera disfrutado muchísimo leyéndose los dos libros en Chía este invierno, delante de la chimenea, con un buen vino de la tierra (le encantaba el Fagus, pura garnacha del Campo de Borja) y unos montaditos de jamón de Teruel con pan de Siétamo y aceite de Alquézar.
Así que aquí estoy, pensando en la Antártida, en José Ramón y las montañas, mientras en la base Juan Carlos I algunos ya tienen la cabeza más aquí que allí. Me cuenta Clara:
Hoy ha amanecido nevando. Nos han despertado a través del walky poco antes de las 6 de la mañana para decirnos que el barco argentino intentaría hacer maniobra para llevarse al equipo de Ángeles y a los portugueses. Así que, nos hemos sacudido la pereza y ¡a la playa! Eso sí, nada de bañador ni esterilla, ¡¡tapados con todo lo que teníamos!! La mar estaba revuelta, pero no como los últimos días y la maniobra ha sido posible. ¡¡Qué frío!! Mientras hacían un par de viajes de zodiac para la carga de los científicos, han bajado del barco el comandante y tres personas más para saludar y ver la base. Les hemos invitado a un café, unas pastas y algo de "queso español". Nos han dejado como detalle un vino con la etiqueta de su buque oceanográfico. Te paso la foto de grupo de última fase de la campaña.
Ya estamos todos un poco con la cabeza puesta en un periódico, un café en un bar, caras diferentes... pero estamos bien. Durante los días de vuelta, espero centrarme, porque te aseguro que después de estos dos meses... ¡¡no sé ni donde está mi realidad!! ¡Que sensación más extraña! Empieza la cuenta atrás… Esta mañana me tocaba incineradora, pero al final será mañana por la mañana. Ahora me pondré con Jordi a dejar preparados para el año que viene dos contenedores para que se pueda dormir si al llegar los iglús no se pueden usar.

C Morandeira y MA Nerín
19 de febrero de 2013

martes, 19 de febrero de 2013

UN PREMIO MERECIDO

En el Hespérides, camino de la Antártida, recibí un correo del Ayuntamiento de Zaragoza en el que me comunicaban la resolución por la que se concedía a José Ramón el premio póstumo de Medicina y Deporte por su dedicación y entrega a los deportes de montaña durante cuarenta años. La entrega del premio iba a hacerse en el contexto de la Gala del Deporte que tendría lugar en febrero de 2013.
Hoy lunes 18 de febrero, a las 19 horas, ha tenido lugar la ceremonia de entrega de premios, junto con muchos deportistas aragoneses destacados en el 2012. Además, se ha concedido la Medalla al Mérito Deportivo de la ciudad de Zaragoza a Vicente del Bosque, entrenador de la Selección Española de Fútbol. En el momento de recoger el premio a José Ramón, después de que el maestro de ceremonia glosara brevemente los méritos que le habían hecho merecedor del galardón, una cascada de sentimientos encontrados me han golpeado: orgullo por recoger un premio concedido a su trabajo y nostalgia por no tenerlo con nosotros. Ha sido el General Francisco Gan, Director de la Academia General Militar de Zaragoza y amigo de José Ramón, quien me ha hecho entrega del premio. Del General Gan ya he hecho referencia en este blog, porque hizo la conferencia inaugural (Gestión de la adversidad) de la fase invernal del Módulo III que se desarrolló en la Escuela Militar de Montaña de Jaca. Ya le he dicho que JR hubiera apreciado en todo su significado que fuera un militar y montañero, no un político, el que haya entregado el premio. Muchos más han sido los galardonados. El aforo ha sido muy limitado. Me han acompañado los hermanos de JR y su hijo Moncho. Todavía, con un nudo en la garganta y embargada de emoción, para los que lo conocieron y para los que no, adjunto el enlace del programa BAJO CERO de Aragón TV que se emitió el domingo 17 de febrero (entre los minuto 19:58 y 24:34):


MA Nerín
18 de febrero de 2013

lunes, 18 de febrero de 2013

SE ACERCA EL INVIERNO ANTÁRTICO

Desde el jueves estamos envueltos por lluvia, frío y mucho viento. En ocasiones tiemblan el suelo y las paredes de la enfermería. En la reunión del viernes ya se concretaron pasos importantes para el cierre. El día 23 vendrá el Hespérides y la idea es cargar el 90% del material. El día 19 es el último día de trabajo. A partir del 20 todo se orientará al cierre de la base. El día 26 subimos todos al barco con el 10% de carga que faltará por cargar. Haremos noche en el Hespérides y el 27, si el tiempo permite el aterrizaje en Rey Jorge, volaremos desde ahí hasta Punta Arenas. Los días se pasan volando y en nada estamos en España de nuevo, con vuelta a nuestras cotidianas, y ahora mismo, tan lejanas vidas.
A una semana vista del cierre de la base ya estamos todos con la cabeza en cerrar cajas, materiales... Estoy haciendo fotos de los distintos armarios de enfermería para el informe. Además tengo el archivo de Excel ya terminado: inventario de enfermería, inventario de los nidos de material, medicación en la base, medicación a reponer el año que viene, medicación que trajimos del Hospital Clínico, medicación que he dejado aquí y medicación que devolveremos. Además he hecho otro Excel con las visitas, copia del libro de visitas en papel que hay en la enfermería. ¿No me dejo nada? ¡¡Soy la mujer Excel!!
Hoy domingo ha amanecido un día de perros. El grupo de Ángeles Aguilera tendría que haberse marchado, junto a los 3 portugueses que estaban en Bulgaria, hace un par de días. Un barco argentino hacía el favor de recogerlos. El barco tuvo algún problema y no ha podido ser. Hoy sobre las 9 de la mañana les recogía otro barco argentino, era el Plan B. Previamente estaba previsto que recogiera a los portugueses en la base búlgara, para que el barco hiciera una única maniobra; pero con el día que hace, no ha sido posible poner la Zodiac en el agua. Los montañeros han ido a buscar a los portugueses por tierra, con las motos de nieve, lo que supone que desde los refugios donde se guardan las motos, hasta la base, los chicos han tenido que cargar todo el equipaje, incluidas las cajas de material científico. La mar sigue complicada y, por el momento, no podrán subir al barco. Habrá que echar mano del Plan C. Ya sabes, la extrema periferia. El hombre propone y la Antártida dispone.
Ayer se casó mi prima Blanca. ¡Nunca pensé que me perdería su boda! Y aquí estoy, ¡¡a 14.000 km de los Gómez - Rivas!! Otra vez, la Antártida dispone.
Estos últimos días el tiempo empeora y anochece pronto, el ambiente queda algo más tristón. Empezamos a ver la cara del invierno.

C Morandeira
17 de enero de 2013

sábado, 16 de febrero de 2013

BUENAS, SOY EL MOSIGÓN DE ZARAGOZA

Contaba José Ramón que tenía un compañero y colega muy interesado en construir una piscina adaptada en su servicio de rehabilitación en el hospital. En tiempos de Franco, todas las gestiones para conseguir inversiones se hacían en Madrid. También decía JR que los jefes están para buscar recursos que permitan que los servicios sigan funcionando. Lo que, nos guste o no, requiere de muchos “paseos”, reuniones y conversaciones. Así que su amigo se dirigió en persona al Ministerio para presentar su proyecto, cual Paco Martínez Soria. Tuvo toda suerte de excusas para no ser recibido los primeros meses: “-el Ministro no se encuentra, está ocupado, tardará en volver, tiene otros asuntos que atender, su Excelencia el Caudillo ha requerido su presencia, está de viaje…”; pero él, sin manifestar ningún tipo de disgusto, decía siempre: “-¡No se preocupe! Si me he traído el bocadillo y el tren no sale hasta por la tarde. Esperaré sentado a ver si hay suerte y vuelve el señor Ministro por su despacho”. Todas las semanas el persistente doctor y jefe de servicio volvía a los despachos de Madrid, ¡y eso que no había AVE, ni siquiera autovía! Una vez llegaba al Ministerio, se presentaba diciendo “-Buenas, que soy el mosigón de Zaragoza. Venía a ver al señor Ministro”. Pasó a ser toda una institución entre los ujieres y secretarios (hoy en día, personal de administración y servicios). En aragonés, “mosigón” significa algo así como “muy insistente, o extremadamente pesado”. Digamos que se ajusta bastante al concepto de “mosca cojonera”. Pues pudo mucho, o pudo poco, al cabo de un año tenía el dinero concedido para construir la piscina en el hospital.
En nuestro caso no necesitamos piscina para los pacientes, pero sí que se pague la deuda para poder empezar una nueva promoción de Máster. Hace tres semanas que todos los viernes me presento en Las Cortes de Aragón: “-Buenas, soy la mosigona de la montaña”. No me llevo el bocadillo, pero estoy empezando a considerar esa posibilidad para recuperar alguno de los seis kilos que he perdido en tres meses. La semana que viene pasaré a intensificar las visitas porque, lamentablemente, ¡no tenemos un año!
Las visitas se acompañan de manifestaciones en prensa, correos electrónicos a responsables políticos, llamadas de teléfono y demás “medidas mosigoneras” que, aunque sea por puro aburrimiento, ayuden a conseguir un documento oficial en el que se asuma la deuda. Tenemos colgado en el despacho: “Lo difícil lo hacemos todos los días, para lo imposible tardamos un poco más” o “Lucha por tus sueños o los demás te impondrán los suyos” (esto sí sé que es de Paulo Cohelo) o “Imposible sólo es aquello que no se intenta”.

MA Nerín
15 de febrero de 2013

jueves, 14 de febrero de 2013

MÁS VALE PREVENIR…

Ayer martes estuvimos en Punta Hana, uno de los extremos de isla Livingston. Fuimos en tres Zodiac, contando con la de los búlgaros. Por seguridad ha de ser así ya que, a diferencia del viaje a Bahía Falsa, se navega por mar abierto, sin costas en las que parar si ocurriera algo. Además de la saca con el botiquín habitual, trasladé en la Zodiac la caja de “punto caliente”. Nunca se sabe y hay que ir preparados porque hay una hora de navegación desde nuestra base. Así, en caso de accidente, podríamos montar un habitáculo que hiciera soportable un tiempo de espera (en la playa o la zodiac), manteniendo una temperatura aceptable y retrasando los efectos de una posible hipotermia. Así que parecía Willy Fog con mi cargamento de pinzas de ropa, cinta americana, hornillo, velas, packs químicos de calor, cordino fino, mantas térmicas y colchoneta aislante. Sobre la una desembarcábamos en la playa, en Bahía Walker. Una vez en tierra, lo primero fue sacar la intendencia que había preparado Miguel: bocadillos, chocolatinas, caldo y café con leche en termos... Y a partir de ahí, mientras los científicos tomaban sus muestras, los demás aprovechamos para pasear, hacer fotos y preparar un espacio de “parada y fonda”. Estuvimos cerca de tres horas. Todo muy relajado. Vimos focas de Weddel, elefantes marinos, una pingüinera bastante grande, albatros con sus crías, huesos de ballena... Todo acompañado de las historias de los que ya son veteranos en la zona. Sobre las cinco y pico estábamos de vuelta en Juan Carlos I. No hubo ningún incidente.
 He colgado un mapamundi chulísimo en la pared de la consulta. ¡¡Ha quedado genial!!! Así repaso geografía y cada uno que pasa por la consulta me va explicando cosas muy interesantes. Además, le da un toque genial a la enfermería!!

C Morandeira
13 de febrero de 2013

miércoles, 13 de febrero de 2013

GRACIAS A ENFERMERÍA

Ayer “hacía la ola” a los médicos, en general, y a Clara, en particular. Bien es cierto que un médico saca de muchos apuros, pero también es verdad de la buena que un médico, sin su enfermera (o enfermero, que ahora también hay muchos) pierde mucho potencial. Disponer de médico sin el apoyo de enfermería es como jugar al tenis con un brazo atado a la espalda. Se puede hacer, pero para nada es lo mismo en lo que a efectividad y eficiencia se refiere. Desde el Máster de Medicina de Montaña hemos apoyado siempre que médico/enfermero deben trabajar en equipo y que el valor de la enfermería en este país está infrautilizado. Por eso, defendemos que a cualquier competición de montaña, grupo de rescate, estación de esquí o expedición de montaña vayan médico y enfermero y, según el volumen de deportistas previsto, incluso dos o tres enfermeros por cada médico. Cuestión, por cierto, nada fácil, cuando los gestores sanitarios se agarran a que “no salen las cuentas si ponemos médico y enfermero”. El objetivo es generar sinergias aprovechando los conocimientos y habilidades de enfermería (muchas de las cuales los médicos no tenemos), su cada vez mayor experiencia y especialización, porque todo ello revierte sobre una mejor atención al paciente en consulta y la asistencia urgente. Es lo que se llama, “máximo aprovechamiento de los recursos (humanos, en este caso) puestos a disposición de los usuarios”. En España hay un enfermero por cada médico, mientras que en Europa, la media es de dos enfermeros por cada médico en activo. Otro apunte: en 2009 el 84% de los enfermeros eran mujeres; el 45% de los médicos eran también mujeres (y subiendo, porque hay una clara femenización de la profesión médica). Pues en eso estamos, en convencer de que el equipo sanitario de la base Juan Carlos I lo deben configurar un médico y un enfermero. Y, para que veáis que nuestro reconocimiento a enfermería viene de atrás, he recuperado este escrito de José Ramón Morandeira de hace trece años:
Resulta que los médicos –algunos, al menos- tenemos cierta tendencia a la soberbia. A creernos exclusivos detentadores del saber sanitario, sumos pontífices del alivio de la humanidad en sus dolencias varias. Especialmente los cirujanos, pues ya se sabe que, quizás por aquello del “sangre, sudor y lágrimas”, tenemos un grado de similitud con la tauromaquia, donde es habitual que el maestro componga la figura, antes de hacer desplantes mirando al tendido. Así que no parece mala cosa que, de vez en cuando, hagamos un examen de conciencia y una cura de humildad –siquiera sea discreta- para no caer de lleno en el peligro del “ego sum sumum” (o sea, soy la leche) y la excesiva inmodestia.
Viene esto a cuento de que, últimamente, con motivo de asistir a los montañeros congelados, me han llovido tantas alabanzas que a punto he estado de creérmelo. Hasta que, hace unos días, meditando en soledad sentado al pie del Mallo Pisón, mirando al río Gállego a la sombra de la cueva de la Cirila, me dije: “hombre JR, tampoco te las creas que, aunque has tenido algunas ideas, si no es porque la Federación de Montaña ha apoyado a tope, el Hospital Clínico y la Universidad han puesto a tu disposición todos los medios para desarrollarlas, ya me dirás qué hubiera sido de ellas. Eso, sin contar con las becas de investigación con las que la DGA y otras instituciones públicas te han apoyado. Aparte de que si no hubiera sido por la colaboración de tus compañeros de cirugía, de urgencias, hematología, medicina nuclear y radiología, de psiquiatría, de tu Unidad, de los Servicios Administrativos, de media plantilla del Hospital y de un largo etcétera a ver lo que hubieras hecho, colega… Pero, sobre todo, acuérdate de las enfermeras. Porque tú, mucho salir en la foto, mucho sacar pecho diciendo que hay que hacer esto y lo otro, pero en media hora te das el piro y ahí se quedan ellas con el doliente montañero de los deditos negros mordidos por el frío. Ellas le curan una y otra vez, mañana y tarde, día a día. Ellas le hacen compañía, le dan apoyo psicológico, escuchan sus batallas, sus preocupaciones, sus inquietudes y sus penas. Ellas, siempre ellas. ¡Dales las gracias hombre, que no te duela! Así que nada, gracias a enfermería.

MA Nerín - 12 de febrero de 2013
JR Morandiera - 18 de abril de 2000

martes, 12 de febrero de 2013

¡HAZTE MÉDICO, HIJA MÍA!

Me cuenta Clara:
Aquí hemos tenido un fin de semana entretenido. Ayer, domingo y festivo, aprovechando una pequeña ventana de buen tiempo, salí de excursión con Iñaki. Cogimos los esquís y nos subimos al Mooles. Está un poco más lejos que otros a los que hemos subido así que, una vez en los refugios, cogimos la moto de nieve hasta la base del pico y luego subimos esquiando. Aunque sea día festivo siempre me pueden llamar y estar demasiado lejos sería una complicación. Siempre me queda esa intranquilidad. Me gustó mucho y, aunque en seguida nos vimos cubiertos por la niebla, disfruté un montón -como con todo aquí-.
¡¡A medio día vinieron los búlgaros a comer!! Sencillamente, geniales!! Miguel hizo, como siempre, una comida estupenda. La sobremesa se alargó entretenida con los chascarrillos de unos y otros, los fados cantados por Ana, científica portuguesa, la ya tan famosa rakia y la grata compañía. Terminamos haciendo una foto de grupo en torno a las banderas con un sol de fondo que dejó una tarde espectacular. Se marcharon a eso de las ocho, así que estoy convencida de que disfrutaron mucho del día, igual que nosotros.
“Siempre me queda esa intranquilidad”. Pues sí, la Antártida es un regalo para un médico CUEMUM (por aquello de que esquía, escala, sube montañas, sabe de avalanchas, hipotermias y congelaciones, además de todo lo demás), pero también una gran responsabilidad. Hemos visto como, en caso de emergencia, una hemorragia digestiva, hombre al agua o un cólico nefrítico complicado, el médico asume en solitario la asistencia, el seguimiento y la decisión de evacuar o no al paciente, con todas sus consecuencias. En situación de extrema periferia, como en un campo base o de altura, un barco atunero, una torre petrolera, en la Antártida o Los Llanos del Hospital de Benasque (así como están ahora)… una se acuerda de los consejos de Esculapio (dios de los romanos de la Medicina, Asclepio para los griegos) mucho más, si cabe. Merece la pena leerlos porque reflejan la realidad de lo que es ser médico.
¿Quieres ser médico, hijo mío?
¿Has pensado bien en lo que ha de ser tu vida? Tendrás que renunciar a la vida privada; mientras la mayoría de los ciudadanos pueden, terminada su tarea, aislarse lejos de los inoportunos, tu puerta quedará siempre abierta a todos; a toda hora del día o de la noche vendrán a turbar tu descanso, tus placeres, tu meditación; ya no tendrás hora que dedicar a la familia, a la amistad o al estudio; ya no te pertenecerás.
Los pobres, acostumbrados a padecer, no te llamarán sino en casos de urgencia; pero los ricos te tratarán como esclavo encargado de remediar sus excesos; sea porque tengan una indigestión, sea porque estén acatarrados; harán que te despierten a toda prisa tan pronto como sientan la menor inquietud, pues estiman en muchísimo su persona. Habrás de mostrar interés por los detalles más vulgares de su existencia, decidir si han de comer ternera o cordero, si han de andar de tal o cual modo cuando se pasean. No podrás ir al teatro, ausentarte de la ciudad, ni estar enfermo; tendrás que estar siempre listo para acudir tan pronto como te llame tu amo.
Eras severo en la elección de tus amigos; buscabas a la sociedad de los hombres de talento, de artistas, de almas delicadas; en adelante, no podrás desechar a los fastidiosos, a los escasos de inteligencia, a los despreciables. El malhechor tendrá tanto derecho a tu asistencia como el hombre honrado; prolongarás vidas nefastas, y el secreto de tu profesión te prohibirá impedir crímenes de los que serás testigo.
Tienes fe en tu trabajo para conquistarte una reputación; ten presente que te juzgarán, no por tu ciencia, sino por las casualidades del destino, por el corte de tu capa, por la apariencia de tu casa, por el número de tus criados, por la atención que dediques a las charlas y a los gustos de tu clientela. Los habrá que desconfiarán de ti si no gastas barbas, otros si vienes de Asia; otros si crees en los dioses; otros, si no crees en ellos.
Te gusta la sencillez; habrás de adoptar la actitud de un augur. Eres activo, sabes lo que vale el tiempo, no habrás de manifestar fastidio ni impaciencia; tendrás que soportar relatos que arranquen del principio de los tiempos para explicarte un cólico; ociosos te consultarán por el solo placer de charlar. Serás el vertedero de sus disgustos, de sus nimias vanidades.
Sientes pasión por la verdad; ya no podrás decirla. Tendrás que ocultar a algunos la gravedad de su mal; a otros su insignificancia, pues les molestaría. Habrás de ocultar secretos que posees, consentir en parecer burlado, ignorante, cómplice.
Aunque la medicina es una ciencia oscura, a quien los esfuerzos de sus fieles van iluminando de siglo en siglo, no te será permitido dudar nunca, so pena de perder todo crédito. Si no afirmas que conoces la naturaleza de la enfermedad, que posees un remedio infalible para curarla, el vulgo irá a charlatanes que venden la mentira que necesita.
No cuentes con agradecimiento; cuando el enfermo sana, la curación es debida a su robustez; si muere, tú eres el que lo ha matado. Mientras está en peligro te trata como un dios, te suplica, te promete, te colma de halagos; no bien está en convalecencia, ya le estorbas, y cuando se trata de pagar los cuidados que le has prodigado, se enfada y te denigra.
Cuanto más egoístas son los hombres, más solicitud exigen del médico. Cuanto más codiciosos ellos, más desinteresado ha de ser él, y los mismos que se burlan de los dioses le confieren el sacerdocio para interesarlo al culto de su sacra persona. La ciudad confía en él para que remedie los daños que ella causa. No cuentes con que ese oficio tan penoso te haga rico; te lo he dicho: es un sacerdocio, y no sería decente que produjera ganancias como las que tiene un aceitero o el que vende lana. Te compadezco si sientes afán por la belleza; verás lo más feo y repugnante que hay en la especie humana; todos tus sentidos serán maltratados. Habrás de pegar tu oído contra el sudor de pechos sucios, respirar el olor de míseras viviendas, los perfumes harto subidos de las cortesanas, palpar tumores, curar llagas verdes de pus, fijar tu mirada y tu olfato en inmundicias, meter el dedo en muchos sitios. Cuántas veces, un día hermoso, lleno de sol y perfumado, o bien al salir del teatro, de una pieza de Sófocles, te llamarán para un hombre que, molestado por los dolores de vientre, pondrá ante tus ojos un bacín nauseabundo, diciéndote satisfecho: "Gracias a que he tenido la preocupación de no tirarlo". Recuerda, entonces, que habrá de parecer que te interese mucho aquella deyección. Hasta la belleza misma de las mujeres, consuelo del hombre, se desvanecerá para ti. Las verás por las mañanas desgreñadas, desencajadas, desprovistas de sus bellos colores y olvidando sobre los muebles parte de sus atractivos. Cesarán de ser diosas para convertirse en pobres seres afligidos de miserias sin gracia. Sentirás por ellas más compasión que deseos. ¡Cuántas veces te asustarás al ver un cocodrilo adormecido en el fondo de la fuente de los placeres!
Tu vida transcurrirá como la sombra de la muerte, entre el dolor de los cuerpos y de las almas, entre los duelos y la hipocresía que calcula a la cabecera de los agonizantes; la raza humana es un Prometeo desgarrado por los buitres.
Te verás solo en tus tristezas, solo en tus estudios, solo en medio del egoísmo humano. Ni siquiera encontrarás apoyo entre los médicos, que se hacen sorda guerra por interés o por orgullo. Únicamente la conciencia de aliviar males podrá sostenerte en tus fatigas. Piensa mientras estás a tiempo; pero si indiferente a la fortuna, a los placeres de la juventud; si sabiendo que te verás solo entre las fieras humanas, tienes un alma bastante estoica para satisfacerse con el deber cumplido sin ilusiones; si te juzgas bien pagado con la dicha de una madre, con una cara que te sonríe porque ya no padece, o con la paz de un moribundo a quien ocultas la llegada de la muerte; si ansías conocer al hombre, penetrar todo lo trágico de su destino, ¡hazte médico, hijo mío!

C Morandeira, MA Nerín (y Esculapio)
11 de febrero de 2013